viernes, 26 de febrero de 2016

Mi Padre, de la Vida fugaz al Maravilloso Viaje Desconocido...


A pasado un año ya... esa extraña noche bajo la luna de febrero en que mi padre dio el temido paso hacia lo desconocido dejando atrás el dolor terrenal de su terrible enfermedad, un año que paso demasiado rápido, su vida transcurrió entre su trabajo y su hogar siempre, un padre excelente siempre, tuvo sus arranques, sus defectos, pero su amor, su preocupación interminable y su siempre inmejorable humor terminaban por derrumbar sus defectos, hombre de familia recuerdo visitar muchas partes del país porque siempre se preocupo por llevarnos a todas partes, disfrutar junto a los suyos, nunca se lo dije pero siempre me pareció un hombre increíble no porque sea mi padre y me mueva mi obvio amor de hijo, muy a pesar de su vida corriente yo tenia una visión de el poco normal, como cuando vez a alguien que sabe destacarse y ser diferente al resto y sientes esa admiración extraña, mi muy personal enfoque de mi figura paternal en mi niñez, infinidad de veces lo sorprendí mirándome fijamente mientras yo estaba distraído y luego cuando el notaba que me daba cuenta me sonreía ponía su mano en mi cuello mientras decía alguno de los apodos odiosos cariñosos que me tenia, nadie lo sabe pero quise decirle muchas de estas cosas cuando fui a verlo en sus últimos días de vida terrenal, lo increíblemente maravilloso que fue tenerlo en mi vida como padre a pesar de las diferencias, pero su enfermedad no lo dejaba, el sufrimiento era un calvario para el y no me dejo hablarle, al verlo así me di cuenta de su lucha titanica esos días, sin embargo aun en su estado con gestos preguntaba si me había bañado o si había comido, preocupado por cada uno de nosotros hasta el fin, solo lamento no haber podido decirle lo que quería decirle, que era mucho e importante.

Extraño escucharlo del otro lado de la linea telefónica las pocas veces que solía llamarlo saludándome con un efusivo, hijo!!!, siento una intensa nostalgia por sus locas ocurrencias únicas, en este blog bitácora que es mi confesionario, mi cadalso de sinceridad, ¿que puedo decir? yo me aleje mucho de el los últimos años, tengo mis razones pero esas razones ya no importan, así como ya no importa arrepentirse, siendo el hombre maravilloso que fue le debo mi vida, mi profesión la tengo gracias a el, parte de mis gustos, mi arte y gran parte de lo que soy, todo debido a el, siempre en su interés de que yo desarrollara algo, me apoyo en lo positivo, el insistió en que aprendiera publicidad gráfica y en que aprendiera a dibujar y pintar, me llevo y pago lo necesario, todo eso y mas lo desarrolle gracias a el, que viendo en retrospectiva ahora que tengo 41, tuvo que tener bastante paciencia conmigo muy a pesar de que no era una de sus virtudes, algo que solo veo ahora que soy padre y se lo que es sobre llevar el comportamiento de un hijo, como padre tengo sus referencias, su ejemplo, así que probablemente yo sea un buen padre, espero serlo. Mi papa no era precisamente un hombre de paciencia debo repetirlo, de echo la perdía rápidamente, yo le hice perderla incontables veces, no creo que haya sido cuestión de madurez, aunque en parte lo era pienso que principalmente fue por que eramos muy diferentes el y yo, en mis pensamientos raros y mi extraño mundo aparte, creo que jamas llego a comprenderme, por eso chocamos cientos de veces, tanto que termine por irme de casa un día, para entonces no lo entendía, ahora lo entiendo, quizás sus razones fueron otras, pero esto que escribo es al menos lo que yo intuía desde mi perspectiva de hijo inmaduro en su momento.

Ver a mi padre exhalar su ultimo respiro no fue fácil, bajo los cuidados amorosos de mi madre, presencie como sufrió sus últimos minutos, presencie como mi madre sufrió tanto como el, encerrados todos en esa habitación en casa de mi hermana, me sentía viviendo un capitulo onírico, un mal momento nunca antes vivido con tono novelesco que se me hacia extraño, pesado, verlo sufrir y no poder hacer nada salvo estar a su lado y presenciarlo es duro, consolándome a mi mismo pensando en que al menos se cumplió la cadena de la vida en la que los hijos ven morir a sus padres y no al revés porque es mucho mas doloroso, yo lo presencie al morir mi hermano de cáncer hace muchos años, así que lo se, miles de cosas desordenadamente pasaban por mi cabeza mientras mi padre luchaba en cama, entre lagrimas pensé en los días pasados, sus chistes, el momento en que lo veía entrar de pequeño con su sonrisa y abriendo los brazos mientras corríamos hacia el, no se porque pensaba en aquellas cosas en aquel momento, pero mis pensamientos eran desesperados y pasaban atropellados por mi mente a mil por hora, quizás victima de la impotencia, del dolor familiar, que mas podía hacer salvo acompañarlo en ese momento decisivo de su vida. Al irse, solo quedo el dolor de saber que no volveré a escucharlo mas hasta que llegue el momento de mi partida, como ya dije eramos de poco contacto y nuestra relación padre-hijo fue principalmente por teléfono, supongo que soy un total desgraciado egoísta pero ame a mi padre muchísimo aunque no se lo demostrara al menos llegue a decírselo en pocas oportunidades, el me amo mucho mas, lo veía en su mirada siempre, dejamos que el orgullo jugara su papel intolerante entre nosotros, mas de mi parte porque el siempre me pidió ir a verlo y llamarlo mas a menudo, y yo insistí en no hacerlo, y debo repetirlo, el arrepentimiento ya no importa, yo y solo yo labre ese camino.

Entonces aquí llego a mi confesión mas importante, la de como mi padre se ha convertido inexplicablemente en un sueño recurrente, si me preguntaran porque, respondería con un gran no se, reales capítulos oníricos, que disfruto muchísimo, porque aunque recuerdo pocos detalles de lo que acontece en cada sueño, he descubierto que son sumamente agradables y me hacen sonreír siempre, no me interesan las razones de tal recurrencia, o la razones karmicas, lo veo y eso me llena. Imaginar a mi padre en estos momentos es maravilloso para mi, ese capitulo es aun desconocido para nosotros los seres humanos que no hemos pasado ese umbral por esa razón nadie puede señalar con el dedo lo que idealizo como carrera paradisiaca, en lo que a religiones se refiere el imaginario del hombre esta sustentado por lo que su creencia le indica y es así como debe ser, aunque no importe ya que llegado el momento igual todos vamos a llegar allá, polvo en un cajón mientras el alma vuela hacia su meta final, mis creencias no son para nada ortodoxas por eso siempre veré como mi interlocutor frunce el ceño y me ve como si yo fuera un alien mientras hablo de las realidades espirituales instaladas en mi corazón (esto lo he dicho anteriormente y lo repetiré siempre) esto pasa debido a que las personas en general solo aceptan lo tradicional, viendo lo que esta fuera de ello como algo anormal y fuera de toda cordura, pero ese es otro tema.

Desde el preciso momento que partió decidí imaginar la travesía de mi padre de una forma poética, romántica, un cometa cruzando el universo, entre constelaciones, nebulosas y polvo de estrellas, maravillándose de la inmensidad de la creación infinita mientras cabalga su "transporte seráfico" alegre, asombrado, emocionado, decidido al encuentro de su destino desconocido pero maravilloso... ¿por que? pues porque no podría desearle algo mejor!!! mi deseo es un acto de amor desmedido, las caricaturas católicas de un ángel con su aureola sobre una nube son bonitas, pero incrédulas, así como el concepto terrenal del paraíso como un verde jardín bonito, el hombre al morir no vera a dios, no podría, no entendería su inmensidad, su infinitud, en el futuro ciertamente lo vera pero primero deberá pasar por un proceso evolutivo espiritual para estar preparado y entender lo que hay delante de el, y eso es lo que nos espera al cruzar el umbral, una larga aventura de evolución sin limites con dios como meta, eso le deseo a mi padre, una aventura llena de impresionantes enseñanzas e increíble verdadera vida, se que así sera, nadie tiene porque compartir mis deseos hacia el o mis solidas creencias, esto es mio y nadie puede arrebatármelo o ponerlo en tela de juicio, ya ha pasado un año y mi padre esta en otra esfera de vida, en su reencuentro con su hijo, sus hermanos, rodeado de divinidad para seguir ascendiendo, buen viaje papa.



Miguel Angel Carrera Farias.  Venezuela.

3 comentarios:

  1. Te entiendo primo y se por lo que estas pasando, tus padres fueron ejemplo para mi en gran parte de mi niñez, siempre los recuerdos en especial a Cheito, Mi tio ya emprendio un largo viaje y espero que se encuentre con mi hijo para que lo guie y disfruten ese recorrido junto. Saludos se les quiere Ana

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